reconoce sus orígenes

Mapas revelan presiones a bosques que son fundamentales para mitigar el cambio climático

• Destacan el importante papel de los territorios indígenas como barreras a la deforestación

Publicado: 2014-11-03


El Instituto del Bien Común presentó mapas del Perú y de las naciones latinoamericanas de la cuenca del Pacífico que ponen de manifiesto las graves amenazas que sufren bosques que son cruciales para mitigar el cambio climático, al tiempo que revelan el importante papel que juegan los territorios indígenas para la protección de los bosques, al actuar como barreras contra la deforestación.

Refiriéndose al mapa Amazonía Peruana 2014, elaborado en el marco de la Red Amazónica RAISG por el Instituto del Bien Común, el director ejecutivo de esta organización, Richard Smith, afirmó que dicho mapa pone en evidencia la importancia de los territorios indígenas y las áreas naturales protegidas para la conservación y el buen manejo de los bosques amazónicos. Como lo demuestran los estudios que sustentan el mencionado mapa, en estos territorios solo se ha dado una cuarta parte de la deforestación ocurrida en la Amazonía peruana entre 2001 y 2010, que totaliza 1’415,595 hectáreas deforestadas.

Smith señaló que si bien en el Perú son alentadoras las perspectivas para la gestión de áreas naturales protegidas, el futuro de los territorios indígenas presenta una gran incertidumbre. Lamentó que los pueblos indígenas, a pesar de cumplir un papel tan importante en la preservación de los bosques a través del uso sostenible de sus recursos, estén sufriendo el debilitamiento paulatino de sus derechos territoriales. De un lado, se ha paralizado el proceso de titulación de comunidades y, además, es cada vez más frecuente la superposición sobre territorios indígenas de concesiones para extracción de diversos recursos naturales.

“La conservación de los bosques amazónicos en el Perú requiere que los esfuerzos para mejorar la gestión de territorios indígenas y áreas naturales protegidas se articulen a iniciativas que buscan un cambio de paradigma en el modelo de desarrollo nacional” concluyó.

El territorio de la Amazonía peruana está cubierta en 23% por territorios indígenas y 20% por áreas naturales protegidas, además del 4% que corresponde a áreas donde se superponen ambas categorías.

El segundo mapa presentado en esta ocasión se titula Bosques y Comunidades. Vertiente del Pacífico, relativo a una franja de 29 millones de hectáreas que cubre parte de Panamá, Colombia, Ecuador y Perú. El mapa se refiere a las amenazas y presiones sobre las comunidades y los bosques que derivan de las inversiones en actividades extractivas y en proyectos energéticos y de infraestructura. Han elaborado el mapa el Instituto del Bien Común (Perú), Ecociencia (Ecuador) y WWF (Colombia), con financiamiento de Rights and Resources Initiative.

Al respecto, Smith señaló que en la última década, la vertiente del Pacífico ha sido objeto de fuerte presión para la extracción de materias primas como la apertura de nuevas áreas de explotación de recursos naturales impulsada por las crecientes relaciones comerciales con la China. Así, el 34% del territorio está cubierto por lotes de hidrocarburos, el 30,71% por concesiones mineras, 5% por agroindustria, situación que ha generado importantes impactos socioambientales.

La vertiente del Pacífico está ocupada por territorios indígenas en 23,43% y por comunidades afrodescendientes en 17,58%. El 11,69% del territorio corresponde a áreas naturales protegidas y 1,85 % áreas conservación regional.

Ambos mapas fueron presentados en el marco del XVI Diálogo sobre Bosques, Gobernanza y Cambio Climático, organizado conjuntamente por el Instituto del Bien Común y Rights and Resources Inititative, que congregó a actores clave de diversos sectores y perspectivas con el fin de evaluar las oportunidades y desafíos que plantean el acceso, uso y propiedad de la tierra y los recursos en un contexto marcado por políticas de desarrollo basadas en la extracción y exportación de recursos naturales.

El Diálogo exploró diferentes estrategias para asegurar que los derechos de los pueblos indígenas, las minorías étnicas y las comunidades campesinas sean mejorados y protegidos. Se realizó en el contexto de los esfuerzos para mitigar el cambio climático y reducir las emisiones de carbono, un mes antes de la realización de la Cumbre del Cambio Climático COP a realizarse en Lima.

Un estudio presentado en el evento analizó 73,000 concesiones en ocho países con bosques tropicales, donde se encontró que más del 93 por ciento de estos desarrollos involucran terrenos habitados por pueblos indígenas y comunidades locales.

Según la investigación, realizada por El Proyecto Munden, la cantidad total de tierras entregadas por los gobiernos al sector privado para la explotación minera, maderera, perforaciones de gas y petróleo, y agricultura a gran escala incluye por lo menos al 40 por ciento de Perú.

Estas concesiones casi siempre generaban conflictos con las personas que viven en la tierra destinada para el desarrollo. El informe examina 100 de estos conflictos y busca patrones en cómo y por qué surgen estos problemas.

En América Latina, los bosques cubren aproximadamente el 21% de la tierra (940 millones de hectáreas) y constituyen más del 50% de los ecosistemas forestales del mundo. Las comunidades controlan o son dueñas de un poco más del 39% de los bosques (RRI 2014). Se estima que alrededor de 45 millones de personas habitan las selvas y bosques de la región. Así mismo, América Latina tiene los mejores ejemplos a nivel mundial de manejo comunitarios de los bosques. Las comunidades manejan legítimamente 216 millones de hectáreas (FCMC 2014).


Escrito por

Instituto del Bien Común

Trabajamos con comunidades rurales para promover la gestión óptima de los bienes comunes, tales como territorios comunales, cuerpos de agua,pesquerías y áreas naturales protegidas


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